Por el Director de la Universidad de Tecnologías de la Información
En una época marcada por el rápido avance de la inteligencia artificial (IA), donde los algoritmos pueden escribir código, responder preguntas complejas y automatizar tareas que antes eran exclusivas de profesionales humanos, surge una duda legítima:
¿Sigue siendo necesaria la formación en tecnologías de la información (TI) y programación?
Como director de una universidad especializada en este campo, puedo afirmar con firmeza: sí, es más necesaria que nunca. A continuación, explicaré por qué.
1. La IA no sustituye la comprensión tecnológica, la potencia
Es cierto que herramientas como ChatGPT o Copilot han demostrado ser capaces de generar líneas de código y soluciones en segundos. Sin embargo, lo que no pueden reemplazar es el razonamiento lógico, el pensamiento crítico, la ética profesional y la capacidad de innovación humana.
Los sistemas de IA son tan buenos como los datos con los que fueron entrenados. Entender su funcionamiento es clave para utilizarlos con responsabilidad.
2. La alfabetización digital: una competencia básica del siglo XXI
La alfabetización digital ya no es una ventaja; es una necesidad. La UNESCO la define como la capacidad de acceder, gestionar, entender, evaluar y crear información mediante herramientas digitales.
Esto no se aprende de forma pasiva, sino que requiere una formación sólida en el uso, lógica y estructura de las tecnologías.
Además, saber programar te permite crear herramientas en lugar de solo usarlas.
3. La IA necesita desarrolladores, analistas y éticos tecnológicos
Mientras la IA avanza, también lo hace la necesidad de profesionales capaces de desarrollar, entrenar, supervisar y auditar estas tecnologías.
La programación y el conocimiento de sistemas no están desapareciendo, sino evolucionando.
Ya no se trata solo de escribir código, sino de entender cómo diseñar soluciones, automatizar procesos y aplicar la IA en escenarios reales.
4. Educación desde la base: formar para crear, no solo consumir
Incorporar la enseñanza de programación e IA desde edades tempranas no solo mejora la empleabilidad futura. También promueve el pensamiento lógico, la resolución de problemas y la creatividad.
Formar a niños y jóvenes en IA les permite entender la tecnología que ya los rodea, usarla de forma crítica y convertirse en protagonistas de su desarrollo.
5. Los docentes siguen siendo insustituibles
Aunque la IA pueda actuar como tutor virtual, el rol del docente es fundamental. No solo enseñan contenidos, sino que acompañan, inspiran y orientan.
Un buen profesor de tecnologías de la información no solo enseña a usar herramientas, sino que fomenta el pensamiento computacional, la ética digital y la innovación.
6. Las TI son la base de todos los sectores
Salud, banca, transporte, educación, industria... Ningún sector escapa a la transformación digital. Y todos ellos necesitan profesionales que dominen las TI.
Formarse en programación, ciberseguridad, análisis de datos o arquitectura de software es apostar por un futuro profesional sólido y en constante evolución.
Conclusión: formarse en TI hoy es invertir en el futuro
Lejos de volverse obsoleta, la formación en tecnologías de la información es el cimiento sobre el que se construye la era de la inteligencia artificial.
No podemos confiar únicamente en sistemas que no comprendemos.
Necesitamos personas formadas, críticas y creativas que guíen el desarrollo tecnológico hacia un futuro más ético, humano e inclusivo.




